Origen del nombre del Carmen de los Mártires

17 enero, 2020

: Carmen de los Mártires | Cármenes de Granada | Cedro de San Juan | Corral de los Cautivos | El Realejo Granada | Ermita de los Mártires | General Carlos Manuel Calderón y Molina | Jardín Botánico de la Universidad de Granada | Jardín Botánico-Histórico | Jardines Isabelinos | José Zorrilla | Reconquista de los Reyes Católicos | San Juan de la Cruz

En plena ciudad de Granada, cerca de la Alhambra, se encuentra el llamado Carmen de los Mártires, uno de los lugares más conocidos y visitados por turistas y residentes debido a su belleza y a las vistas que hay desde su mirador; no en vano recibió en 1943 la catalogación de Bien de Interés Cultural (o BIC) dentro de la categoría de Jardín Histórico.

Lejos de ser un mero lugar donde tomar buenas fotos de la ciudad, detrás del Carmen de los mártires se esconde una historia convulsa pasando por la mano de diferentes propietarios, siendo en época nazarí una prisión para los defensores de la fe cristiana, un convento de los Carmelitas, un palacio e incluso fue casi destruido para transformarse en un moderno hotel, siendo finalmente el espacio protegido como bien cultural que conocemos hoy día y que se ampliará en los próximos años para albergar en su interior un bosque con las principales especies de árboles europeos.


¿Qué es un Carmen? La casa tradicional granadina.


El término “Carmen” proviene de la palabra Karm que significa «viña» ya que éstas se trataban de casas con jardines y grandes terrenos con una abundante vegetación, especialmente de árboles frutales y huertos.

Éstos cármenes solían adaptarse a las elevaciones del terreno escarpado, creando terrazas a diferentes alturas para plantar diferentes tipos de vegetales o frutas. El Carmen solía contar con acequias, canalizaciones de agua y albercas, así como parras, árboles y enredaderas frondosas que aportaban sombra y protegían del sol del verano, creando un espacio vegetal fresco y de gran belleza.

Hoy en día los jardines de la mayoría de éstos cármenes se han modernizado, convirtiéndose en patios de descanso pero manteniendo la presencia de vegetación que los caracterizaba. 


Vistas de uno de los patios de nuestro Carmen San Ignacio I y Carmen San Ignacio II

Los Cármenes solían encontrarse en las afueras de Granada de la época nazarí, en la zona del Realejo, en el barrio del Albaicín, Fajaluza y en los primeros arrabales. Éstos se construían a cierta altura para aprovechar el terreno, ofreciendo una vista excepcional de la ciudad de Granada e incluso de la Alhambra. El Carmen mantuvo su denominación de carácter rural hasta el siglo XVII, época en la que comenzaron a evolucionar y urbanizarse abandonando su uso original de plantación para abastecerse y vender los productos agrícolas en el mercado, convirtiéndose en residencias privadas (a la cual pertenece la mayoría de ellos hoy día, con excepción de algún carmen como El Carmen de los Mártires, que es de carácter público y puede visitarse libremente).


Vistas de Granada desde nuestro Carmen del Ciprés

El Carmen de los Mártires:
De Prisión Nazarí a Convento Carmelita


El Carmen de los Mártires se encuentra en la colina del Mauror en el Realejo y ocupa un espacio de siete hectáreas, convirtiéndose en uno de los cármenes más grandes de Granada. En época islámica este terreno fue utilizado como mazmorra, llamado por aquel entonces “El Corral de los Cautivos”, donde fueron encerrados presos cristianos como el obispo de Jaén Fray Pedro Nicolás Pascual de Valencia, que fue degollado en el 1300 tras estar encerrado allí varios años. 

Cuenta la leyenda que en la Reconquista de los Reyes Católicos del Reino de Granada Boabdil salió por la puerta de los sietes suelos de la Alhambra y atravesó el campo de los mártires para encontrarse con la Reina Isabel I, donde se realizó la entrega de las llaves, en la cual éste entregó la ciudad de Granada a los Reyes Católicos. La reina Isabel ordenó levantar una ermita en aquel lugar en honor de aquellos cristianos que perdieron la vida en las mazmorras del Corral de los Cautivos, dando lugar a la llamada “Ermita de los Mártires”. En 1573 el rey Felipe II cede esta finca y su ermita a la orden de los Carmelitas Descalzos, de cuya orden era prior San Juan de la Cruz, que construyó claustros y jardines, así como el acueducto que se puede ver hoy día en la zona de huertas. Plantó también en sus jardines el famoso “Cedro de San Juan”, árbol bajo el cual se dice que escribió gran parte de su obra y donde solía debatir de temas espirituales con su amiga y compañera Santa Teresa de Jesús.

A finales del siglo XVII se construyó una iglesia en las hectáreas del Carmen, la cual fue destruida durante la ocupación francesa en el siglo XIX, época en la que el Carmen de los Mártires sufrió grandes desperfectos. Durante un breve periodo el carmen volvió a manos de los monjes carmelitas, hasta su expropiación durante la Desamortización de Mendizábal, tras lo cual este terreno estuvo abandonado hasta que a mediados del siglo XIX lo compró el general Carlos Manuel Calderón y Molina.


Palacete Neoclásico del Carmen de los Mártires

Época dorada del Cármen de los Mártires

Carlos Manuel Calderón y Molina compró el terreno del Cármen de los Mártires y realizó en él un proyecto paisajístico nunca antes visto en España, inspirándose en el diseño de los jardines europeos. En aquel momento estaban de moda los llamados “Jardines Isabelinos”, los cuales se caracterizaban por arbustos florales de mediana y baja altura y un marcado sentido estético, siguiendo estructuras geométricas y creando pasillos para pasear por los jardines e incluso laberintos decorados con fuentes y esculturas. 

Sin embargo el proyecto paisajístico del general Carlos Manuel Calderón y Molina consistía en crear un “Jardín de Jardines” en el cual habría un jardín francés, un jardín paisajista inglés, un jardín inglés isabelino y un jardín andalusí o jardín granadino-nazarí. Se mantuvo para ello los huertos y árboles plantados por los monjes carmelitas en los alrededores del convento. También debemos el palacete neoclásico que podemos ver hoy día al proyecto que ideó Carlos Manuel Calderón y Molina para el Carmen de los Mártires. 

Fotografía del antiguo interior del Palacete proporcionada por el Ayuntamiento de Granada

En 1874 , tras la Tercera Guerra Carlista y la victoria de los Borbones, se expropió este terreno debido a la simpatía que profesaba el hijo de Carlos Manuel Calderón y Molina, el cual había combatido en la guerra en este bando, y quedando el terreno en manos del estado.

En 1889, el escrito José Zorrilla se hospedó en el palacete del Carmen de los Mártires para recibir el honor de ser coronado como poeta nacional

Tras esto, el Carmen de los Mártires pasó a manos de Huberto Meersmans, un empresario de la minería de procedencia belga que había sabido del carmen por su amigo el general Calderón. Eran conocidas las fiestas que realizaba en sus terrenos, a las cuales solían acudir personajes emblemáticos como Manuel de Falla, Federico García Lorca y Val del Omar, artista del surrealismo granadino y que retrató en sus obras cinematográficas de manera poética la belleza de Granada.

Huberto Hersmans era un gran coleccionista de obras de arte, pasión que reflejó en el Carmen de los Mártires redecorando las fachadas del palacete con molduras y balaustradas de estilo modernista, así como incorporando una fuente de estilo Art Nouveau, corriente artística conocida en España como modernismo.

Además, compró un techo de madera morisca que pertenecía al convento de las Carmelitas descalzas y que hoy día se encuentra en la zona de la escalera, así como la puerta de madera que perteneció a una de las llamadas Casas de la Inquisición y que fueron destruidas para construir la Gran vía de Granada. 


Fuente de estilo modernista del Carmen de los Mártires,
foto tomada del blog GranadaSmile

Sin embargo, Humberto Hersmans se arruinó y el Carmen de los Mártires pasó a ser propiedad del Duque del Infantado Joaquín de Arteaga y Echagüe, quien se apiadó de su anterior dueño permitiéndole permanecer en el carmen hasta el fallecimiento de éste en 1934, año en el que finalmente se instaló el Duque del Infantado, el cual creó el pequeño jardín nazarí que se encuentra junto al palacete y sustituyó parte del jardín principal por un mirador con vistas a la ciudad de Granada. Tras su fallecimiento, dejó el Carmen de los Mártires a su hija Sor Cristina de la Cruz, quien finalmente se lo cedió al Ayuntamiento de Granada.

En 1972 el Ayuntamiento de Granada vendió el terreno a una inmobiliaria que pretendía derribarlo para construir en el solar un gran hotel de cinco estrellas. Aunque las obras comenzaron a llevarse a cabo destruyendo parte del palacete y eliminando el Bosque del Laberinto, la empresa inmobiliaria se arruinó y el proyecto fue abandonado. En 1984 se pone en marcha la restauración del complejo y su recinto, siendo abierto al público para su uso y disfrute. 


El Carmen de los Mártires,
Jardín Botánico Histórico y Bien de Interés Cultural

Sin duda, el Carmen de los Mártires posee un gran valor cultural tanto a nivel nacional como internacional, y aunque durante algunos periodos se ignoró su valía permaneciendo abandonado o siendo destruido parte de su patrimonio, actualmente se está tratando de darle la importancia que merece dentro de la categoría de Jardín Histórico y como Bien de Interés Cultural, por lo que se pretende llevar a cabo un proyecto para crear en él un bosque con las principales especies de árboles de Europa para darle la categoría de Jardín Botánico-Histórico, la cual compartirá con el Jardín Botánico de la Universidad de Granada. Además, se pretende llenar de vida el carmen organizando actividades culturales como pequeños conciertos y recitales de poesía abiertos al público, tal y como se hace en los jardines europeos y llenando de esplendor el Carmen de los Mártires. Sin duda, un lugar lleno de historia y belleza que no puedes perderte si estás de visita en Granada.


Jardín del Carmen de los Mártires, foto tomada del blog GranadaSmile